14-07-2010JOSEBA EGIBAR
Entrevista en RNE Gipuzkoa
SALTO CUALITATIVO Joseba Egibar defiende que el actual es un momento político importante e interesante. Tras la sentencia del TC sobre el Estatuto de Cataluña, el presidente del GBB afirma que el modelo de Estado autonómico está agotado y que las nacionalidades históricas de Euskadi y Cataluña se ven abocadas a un salto cualitativo para que sean reconocidas y para que se abra un espacio de negociación de unas realidades que no son meras partes de un Estado descentralizado.
En una entrevista realizada en Radio 5 Gipuzkoa, el dirigente nacionalista afirma que el PNV tiene su propia estrategia en torno al derecho a decidir al tiempo que la izquierda abertzale histórica busca sustituir al partido jeltzale con su estrategia independentista que la sitúa en el punto de llegada sin concretar el camino a recorrer que pasa necesariamente por el derecho a decidir ya definido de la mano del PNV.
En relación al supuesto espionaje por parte de varios ertzainas a personas del ámbito público, Egibar asegura que el PNV no ha mantenido ni mantiene ese tipo de actuaciones, a la vez que pide su esclarecimiento, incluidas las filtraciones a los medios de comunicación de informaciones que al parecer obraban en el Departamento de Interior.
En la entrevista, el líder jeltzale es preguntado por el triunfo de la selección española en el mundial de fútbol a lo que responde que no tiene motivos para felicitar a una selección que no es la suya. Respetando el ámbito emocional que es personal, Egibar explica que la selección que ha ganado el mundial representa a España, que es la que impide que la selección vasca sea oficial y compita en el ámbito internacional.
TRANSCRIPCIÓN INTEGRA DE LA ENTREVISTA
P - El triunfo de la Roja se ha celebrado en todos los rincones, también en Euskadi... R - Hay un ámbito emocional que afecta a las personas, en la medida que uno se siente identificado, que puede expresar su alegría y si pierde su equipo o su deportista de referencia, puedes estar más triste. En este caso, a mí no me ha afectado. No es mi selección; yo tengo una selección que es la vasca, que no tiene reconocimiento oficial y no la tiene porque, precisamente, la nación que recoge a la selección española, que es España, impide que la selección vasca tenga reconocimiento oficial. Luego, difícilmente puedo ser de esa selección. Yo, con todo, respeto el ámbito emocional y creo que, como muchos han demostrado en este momento la alegría y en otros casos puede ser otra emoción la que expresen, quiero también como vasco tener derecho a expresar mi alegría o mi tristeza cuando juegue mi selección.
P- ¿Vio el partido? R- Parte sí.
P- Y ¿qué le pareció el juego de la selección española? R- En eso no hay ninguna duda. Hay un ámbito que es el del reconocimiento y hay otro ámbito que es el de la felicitación. En la felicitación se incorpora un aspecto personal de satisfacción y felicidad, y no es el caso. Yo creo que hay que poner las cosas en su sitio. Y hay quien dice que no hay que mezclar esto con la política. Yo creo que hay muy pocas cosas más políticas que una selección nacional, por todo lo que conlleva. Y, precisamente, siendo España quien impide o niega la posibilidad de que Euskadi o mi pueblo pueda tener una selección deportiva, en esta disciplina o en cualquier otra, evidentemente marco la diferencia.
P- En cualquier caso, la gente ha expresado esa alegría, está bien un poco de fiesta después de tantos años, de tantos meses inmersos en una crisis... R- Sí, pero volveremos a la cruda realidad, a los índices de paro, a la situación económica, incluso al debate del estado de la Nación. Y veremos en qué coordenadas se mueve el Gobierno y la oposición en lo que es el final pero también en lo que es el arranque del próximo curso político.
P- Crisis económica que en Gipuzkoa se nota con una menor intensidad. R - Creo que, afortunadamente, ha habido en las pasadas décadas en este país un modelo de crecimiento equilibrado. Y en estos momentos en que la crisis azota esa estructura más equilibrada resiste mejor. No obstante, yo creo que los índices de desempleo son importantes, son decenas de miles de personas que están en esa situación y, aunque el modelo económico se haya comportado satisfactoriamente, hay que reforzarlo. No existe garantía de que, si antes de la crisis tenías determinados referentes, después de la crisis los vayas a seguir manteniendo si no ajustas las medidas, no refuerzas determinados planos y apuestas por el tejido productivo de este país. Creo que esa apuesta tiene que ser permanente y en eso España ha tenido y sigue teniendo un déficit estructural y también un problema estructural, porque el modelo de crecimiento ha sido absolutamente desequilibrado. Y no se pasa del desequilibrio al equilibrio de la noche a la mañana. Hacen falta décadas y décadas de unas apuestas decididas y acertadas en política industrial. Creo que todavía ni el Gobierno español ni en su caso el primer partido de la oposición ha dado con esas claves que situarían la economía española en otra posición.
P - Crisis política en el PNV. ¿Hay espionaje político en el PNV a otros partidos? R - No, no. Crisis política no la tenemos. Yo creo que aparece una noticia en la que dos ertzainas han sido al parecer, no sé si apartados del servicio, por lo menos sí de las funciones que tenían, porque se les involucra en un supuesto hecho de espionaje, seguimiento y demás. Suena muy extraño, suena muy extraño. Entonces, lo que sí afirmamos con absoluta contundencia es que el PNV no participa de ninguna de esas prácticas en absoluto. Ni lo ha hecho ni lo hace ni lo hará. En todo caso, sí hay que aclarar tanto el Departamento de Interior como, en su caso, el juez que ha abierto una pieza separada con este tema, tendrá que investigar y depurar las responsabilidades de hasta qué punto unos funcionarios públicos han podido hacer un uso indebido de una determinada información de gentes a las que protegían. Me parece tan grave que no veo a funcionarios practicando ese tipo de acciones. Entonces, que se depure.
P- No hay relación, por tanto, entre ertzainas y funcionarios de la Administración Pública Vasca con el PNV. R - No, no la hay. Otra cosa es que dicen, y eso es lo que se publica, que determinada información que, al parecer, obraba en el Departamento de Interior, ha salido fuera. Esa es otra cuestión. En todo caso, también depúrese eso: quién y por qué, cuál es la motivación, cuál es el empeño, el objeto de esa filtración. Y yo creo que la prueba más evidente de que empieza a haber una versión novelada de esta historia es que, practicándose todavía una serie de diligencias y existiendo secreto de sumario, está apareciendo todo como una versión novelada. Incluso la gente afectada por presuntos seguimientos se entera a través de los medios de comunicación. No parece muy serio desde el propio funcionamiento de la Justicia en este caso.
P - El debate sobre el estado de la Nación comienza mañana- ¿El PNV ha fijado ya posición? ¿El discurso se va a centrar en cuestiones económicas o de territorialidad, por la cuestión del Estatut? R - Yo creo que hay un momento político muy importante e interesante para que tanto gobierno-oposición y todos los grupos parlamentarios podamos hacer una evaluación de ese modelo de Estado de las Autonomías, lo que podría llamarse el funcionamiento del propio Estado. Y yo creo que está en crisis. Lejos de haber posibilitado en aquella transición de los años 77-78 un modelo en el que cupieran las cuatro expresiones nacionales que se estaban dando en el país -el Estado como estructura política-, la vasca, la catalana, la gallega y la española, y buscar ahí ese equilibrio desde la libre adhesión, se optó por la fórmula de 'vamos a diluir estos hechos diferenciales en el café para todos y el Estado autonómico', esto es, 14 autonomías más -yo creo que hay autonomías que ni siquiera pretendieron ser autonomías, pero lo son- y cuando estas nacionalidades o dos de ellas, Euskadi a través de la reforma del Estatuto, nosotros en 2004, y los catalanes con posterioridad, y han esperado cuatro años a la sentencia del TC sobre el Estatut, se ve que el modelo está agotado. Porque se dice, aquí hay una nación, España, que es además uniforme, indisoluble y no hay otras realidades nacionales que sea la propiamente española. Entonces, como la convivencia política no se puede imponer, hay que pactar y cada vez que se busca el pacto, bien dentro de Euskadi en primer lugar o en Cataluña en primera instancia, y después se va al ámbito negociador político, se ha demostrado que directamente en nuestro caso fue prohibición, negándose primero a negociar y prohibición ante una Consulta no vinculante, y en el caso de Cataluña, recorte del Estatuto a través del TC, de modo que estás situando a esas nacionalidades históricas, a esas naciones sin referencialidad de Estado, las estás situando en un punto en el que el salto tiene que ser cualitativo, cualitativo de reconocimiento, no de imposición, para que pueda haber un escenario negociado por parte de unas realidades que no son simples partes de un Estado descentralizado. Entonces, yo creo que eso tiene que ser objeto de discusión, de debate. Por supuesto, la situación económica y, en lo que se refiere a nuestro caso, temas de autogobierno que tienen precisamente justificación y relación con la crisis económica, todo el paquete socio-económico-laboral no desarrollado, tiene que ser objeto de chequeo con el presidente del Gobierno, en qué disposición tenemos al presidente del Gobierno a estos efectos.
P - La izquierda abertzale y Aralar se van a reunir la próxima semana para alcanzar un acuerdo de mínimos sobre el derecho a decidir, a iniciativa además de Aralar, y también por la soberanía. ¿Se sumaría el PNV a ese acuerdo? R - Aquí hay que distinguir determinados planos. La izquierda abertzale -antes Batasuna- y Eusko Alkartasuna han celebrado escasamente un mes un acto político en el que situaban su entendimiento en un objetivo estratégico: somos formaciones que aspiran a un Estado independiente. Y desde ese punto de vista estratégico, sitúan el punto de encuentro en el punto de llegada. Sin embargo, hay cantidad de fases previas, y entre ellas está el derecho que tiene una comunidad política que se puede autodenominar, autodelimitar, pero que en el caso vasco también son tres ámbitos jurídico-políticos -la CAV, Nafarroa, los territorios de Iparralde-, luego tiene que haber un reconocimiento de esa realidad y a partir del derecho a decidir, a partir del reconocimiento y ejercicio de ese derecho, ir articulando una serie de relaciones interterritoriales con un fondo de poder, de autogobierno y demás. ¿Qué es lo que ocurre? Qué les ocurre a una serie de partidos, que no es el caso de Aralar y tampoco de EA. Que todo ese trámite y esos pasos, incluso con forma jurídica, se han producido en la Comunidad Autónoma con la aprobación del Nuevo Estatuto. La izquierda abertzale histórica se sitúa, se refugia en el escenario de llegada porque si empieza a reconocer y admitir los pasos previos que va a tener que dar, se encuentra con que la realidad política e institucional de este país ya ha desarrollado o, por lo menos, ha hecho el planteamiento; no lo ha conseguido, es verdad, pero los planteamientos están hechos. Yo creo que el esquema de Aralar es más de decir 'sitúense ustedes en la realidad, porque para llegar a no sé que tipos de escenario de soberanía política, es necesario e imprescindible echar mano del derecho a decidir'. Entonces, Batasuna antes y EA ahora, con el proyecto "Zutik EH" no es que pretendan colaborar con el PNV. El propio Arnaldo Otegi, con la reflexión que ha dado a conocer este fin de semana a través de la carta remitida a los medios de comunicación, su objetivo, obsesivo, diría yo, es sustituir al PNV. Difícilmente vas a querer que esté contigo alguien a quien pretendes sustituir. Nosotros no queremos estorbar. Tenemos nuestra estrategia propia del desarrollo del derecho a decidir y, evidentemente, hasta ahora hemos demostrado capacidad para coincidir con otras formaciones políticas.